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Algunos hechos que difícilmente serán discutidos :
a) La abundancia en América de universitarios y especialistas de muy elevado nivel académico.
b) La producción de obras, investigaciones, estudios, así como proyectos, de alto interés general (no solamente nacional
ni local).
c) El general desconocimiento de todo ello, en gran parte, por parte de Europa, especialmente, aunque también, incluso,
a menudo ya fuera de las propias fronteras de cada país.
d) El interés y la necesidad de que muchos de los jóvenes estudiantes y posgraduados completen su formación fuera de sus
respectivos países de origen.
e) Los medios de comunicación social, en España y en toda Europa, se ocupan muy poco de los países americanos.
Prácticamente, informan sólo acerca de catástrofes naturales, golpes de estado y a lo sumo viajes de altos dignatarios.
Sobre cultura (literatura, cine, arte, prensa, psicología, sociología, ciencia aplicada, etc.) el silencio y la ignorancia
son completos, salvo contadas excepciones que lograron imponerse por sí mismas (casos de Pablo Neruda, Gabriel García
Márquez, Frida Kahlo, etc.).
f) Como consecuencia de estos factores, el riesgo de “provincianización” cultural para aquellos países jóvenes,
aislándoles cada vez más en su propio ámbito.
g) El grave perjuicio que se deriva para ellos, aunque no menos para el resto del mundo, pues éste queda privado así de
aportaciones sumamente útiles.
h) De lo anterior deriva, en sentido contrario, el enriquecimiento intelectual y moral que el trabajo de los creadores
hispanohablantes está llamado a determinar en el mundo entero. Consideración que no es hiperbólica si se piensa en la masa
demográfica que actualmente forman nuestros pueblos, y más todavía lo que van a ser en el futuro próximo, a una distancia
de sólo escasos decenios.
En consecuencia, hace falta un organismo, independiente y autónomo, competente, ágil en materias de comunicación y
Relaciones Públicas, que trabaje para dar a conocer todos aquellos valores de la cultura que “se está haciendo” en los
países de habla española, los prestigie, les abra horizontes en Europa (lo cual no excluye potenciar también los
intercambios entre ellos mismos).
En suma, se trata de conseguir la presencia habitual y sistemática de la cultura americana en el ancho mundo.
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