El "blog" de Federico Revilla


BELLEZA ABORRECIBLE

Siempre he experimentado incondicional adoración a la belleza. Cuando la belleza se encarna en forma humana, con tanto mayor motivo por el sentimiento de afinidad. Más todavía, cuando es humana y revestida de los caracteres femeninos, aderezada por la delicia de la atracción (que casi nunca es mutua, por desgracia). No importan los medios mediante los que aquella belleza se manifieste : puede ser una Afrodita Anadiomene helenística, una madonna rubia de Sandro Botticelli, la presencia fílmica de Laureen Bacall o de Claudia Cardinale, la voz de María Dolores Pradera o la caricia de una mujer amada (resumen de totalidad).

De ahí el golpe brutal de una excepción inesperada. La prensa nos pone en las manos la fotografía de una joven encantadora, sonriente, radiante, que inclinándose sobre el cadáver de un preso iraquí – verosímil víctima de tortura previa – parece hacer burla de éste. Aunque no lo fuera propiamente, no se explica su resplandeciente alegría en la inmediata proximidad del despojo humano de un semejante.

El pie de la foto transmitido por la agencia de prensa correspondiente dice que la joven es la soldado Sabrina Harman. Pero esta identificación no importa nada.

¿Precedentes? Los pintores barrocos alemanes prodigaron las imágenes de muchachas apetecibles acechadas, cuando no abrazadas, por horrendos esqueletos. Pero aquellas visiones espantables poseían una finalidad ascética : se trataba de recordar la transitoriedad de la hermosura y el placer – el sexo –, fatalmente amenazados por el desenlace mortuorio a quien nadie escapa. Hoy nos causan, sin duda, más repeluzno que a sus contemporáneos. Pero no era su objeto precisamente complacer a aquéllos, sino inducirles a una actitud penitente.

Como quiera, lo nuevo en la terrible foto de la soldado Harman es esta involución : la vida ya no es amenazada por la muerte, sino que la trivializa o se mofa de ella.

Pero no nos hallamos, a fe, ante un “Triunfo de la vida”, ni tampoco un supuesto “Triunfo de la belleza”, que contraponer a aquellos “Triunfos de la muerte”. Más bien diría que es un “Abuso de la vida”, una “Irrisión a costa de la muerte” o, peor todavía, a costa del muerto : que había sido un enemigo a quien se venció. Ensañamiento “post mortem”. Nunca pudo el clásico prever una formulación tan extrema de su “Vae victis!”.

La belleza de la soldado Sabrina Harman ha servido justamente para lo contrario que constituye la gloria de toda belleza : es decir, amar la existencia, amar todo lo creado, imbuir euforia vital y con ella toda la secuela de buenos sentimientos que nos hacen a los hombres más hombres. Ha sido deturpada para expresar lo más miserable de la condición humana : el mal puro y gratuito, el mal sin otro motivo que ser exhibido, contra quien ya no puede sufrir más mal todavía porque ha caído bajo sus golpes (¡esa inicua guerra en Irak, interminable!).

Esencial contrasentido.

La soldado Harman o quien sea en realidad esa apetecible joven acaso merezca ser valorada como sexualmente intachable. Pero ha prestado su imagen a la peor prostitución : la prostitución de la belleza en beneficio del mal.

Ojalá hubiera sido fea, repelente, para corresponder a la acción repugnante que sus jefes le ordenaron sobre el rostro de aquel cadáver.

Pero es hermosa, riente, vital, probablemente cariñosa y hechicera con las personas que ame.

Qué pena. Ha roto irremediablemente una ilusión maravillosa.

agosto 2004


PARTICIPACIÓN Y OPINIONES

“No me erotizó nada, nada. Os lo aseguro”.
“Un calentorrro incorregible” (Madrid)

“No la recuerdo bien, pero no me parece que la chica fuera guapa”.
J.M.C. (Girona)

“Sigo creyendo que las mujeres tenemos nuestro lugar en el ejército. Pero no para hacer esas cosas”.
Jane (Boston. Mass. USA)

“¿Ah, pero fue una chica? No : una fiera”.
Leonor Buendía (Santa Cruz de Tenerife)

“¡Uh, qué miedo! Cualquiera se atreve a ligar con una tía como esa...”
P. S. (Madrid)




Libros recientes de Federico Revilla

“Fundamentos antropológicos de la simbología”. Ediciones Cátedra. Madrid, 2007.
“Diccionario de iconografía y simbología”. Sexta Edición. Ediciones Cátedra. Madrid, 2009.
“Momentos cumbre del cine mundial”. Parnass Ediciones. Barcelona, 2009.

Historial completo de Federico Revilla en su web personal: www.cultuamericas.org/fr


<< Regreso a la página de entrada