Nuestra cultura común de siempre



No es necesario recordar que la comunidad de estados de habla hispana posee una raigambre común gloriosa. Como tal raigambre, acaso no sea visible para una atención apresurada. Pero existe : sobre todo, alimenta, mantiene, une e identifica. Hacia las alturas, se extiende la frondosidad de las ramas : gloriosa diversidad.

Bueno es que de vez en cuando revisemos juntos algún aspecto de las raíces comunes : allí están Cervantes y Quevedo, Juana Inés de la Cruz, Garcilaso, entre las figuras de ayer ; pero entre las más próximas en el tiempo, también Luis Buñuel - que tanto trabajó en y para México - ; Claudio Sánchez Albornoz, infatigable investigador de la Edad Media desde su más de media vida en Argentina ; Héctor Alterio, a la inversa, actor irrepetible en el cine español, pero argentino de pura cepa ; Chavela Vargas, que entusiasma por donde quiera que va… y tantos otros a quienes, allende y aquende el océano, debemos por igual admiración y afecto.


Contenidos

Cumbre de la poesía en lengua Española

Quevedo y los poetas novohispanos

Verne para casi todos


Ilustración: "Bodegón". Pintura de Francisco de Zurbarán (España 1598-1664).

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