Ramón Castelltort
TODAVÍA, UN MÍSTICO EN LOS TIEMPOS MODERNOS

Aparece el primer libro de la "Fundación Cultural de las Américas"

"Momentos místicos en la poesía de Ramón Castelltort"



¿Acaso puede considerarse la mística un género literario "cerrado"?

Nada de eso.

El escolapio P. Ramón Castelltort es un poeta que publicó su primera obra, "Mi Soledad sonora", en 1941. En un tiempo extraordinariamente breve llegó a publicar más de veinte libros interesantísimos que llamaron poderosamente la atención de entendidos y críticos. Al morir inesperadamente el 10 de enero de 1966, cuando acababa de cumplir 50 años, dejó una estela de poesía mística y poesía ingenua, así como varias obras dramáticas interesantes. Entre ellas, "José de Calasanz", biografía dramática en verso sobre el Fundador de su Orden, que le valió el Premio Piquer de la Real Academia de la Lengua Española.

Después de un lapso de más de tres décadas de un olvido inmerecido, el Dr. Federico Revilla escribe un libro interesantísimo titulado "Momentos místicos en la poesía de Ramón Castelletort".

El P. Castelltort formó parte de un interesante grupo de poetas sacerdotes que irrumpieron en la Literatura Española inmediatamente después de terminar nuestra guerra incivil. Entre ellos cabe mencionar a Fray Justo Pérez de Urbel, benedictino, los jesuítas PP. José Mª Bertrán y Blajot, Miguel Melendres, entre otros.

Durante estos años de ausencia y olvido injusto, los hermanos de Ramón Castelltort, Rosa y Aleix, publicaron algunas obras de formato reducido con textos póstumos y reeditaron algunas de sus obras agotadas.

En noviembre del 2004, apareció "El libro del P. Ramón Castelltort", intentando reavivar la memoria del poeta igualadino.

La ausencia de nuevas obras y el predominio de autores catalanes hicieron que el nombre del poeta Castelltort quedara en penumbra. Primero, porque a pesar de haber nacido en Cataluña (Igualada), su formación literaria se forjó en Castilla. Enamorado de san Juan de la Cruz y de Juan Ramón Jiménez y teniendo un trato frecuente y cordial con Eduardo Marquina y José María Pemán, a pesar de que dominaba perfectamente su lengua materna y podía y sabía expresarse de forma bellísima en ella, como demostró en abundantes poemas ocasionales, no escribió ninguna obra de gran empeño en catalán.

Ahora, la tenacidad y admiración del Dr. Federico Revilla, alumno ilustre de Castelltort, nos ha sorprendido agradablemente con el interesante estudio antes mencionando : donde se fija precisamente en la faceta más alta del poeta, aquélla por la cual puede ser comparable con algunas de las figuras máximas de la literatura hispana.

En la enjundiosa introducción sobre la "Mística y los místicos", el Dr. Revilla demuestra con autoridad que muchos de los poemas en la historia erróneamente llamados místicos no pasan de ser obras de ascética o sólo libros de tema religioso. Deja bien acotado el campo que con mucho mérito ocupa Castelltort.

Demuestra Federico Revilla, en efecto, que ni los grandes místicos como san Juan de la Cruz pueden llegar por mucho tiempo a la cumbre de la poesía mística, que propiamente refleja instantes fugaces del contacto entre Dios y el poeta, instantes sublimes cuando llega el poeta a la cumbre anhelada de unión con Dios, el Amado siempre difícil.

Ha hecho Revilla un exquisita selección de "momentos místicos" del P.Castelltort que verdaderamente merecen ser incluidos entre las joyas más preciadas de la mística más auténtica, dignas de paragonarse con nuestros más ilustres clásicos del siglo de Oro.

Para un poeta del siglo XX, como fue el P.Castelltort, el terreno abonado para el cultivo de la mística es su carisma extraordinario fruto de una vida entregada del todo a Dios y al cultivo de la más alta poesía. Ya en su primer libro aparece esta cumbre vivida con intensidad y gracia.

Nos hace observar Federico Revilla que la mística auténtica, lejos de ser complicada con oropeles y recursos vacíos, es un largo camino de búsqueda constante y sin ningún artificio. "Nada de pietismo escueto del mundo en derredor. Antes bien, 'compromiso' con éste, acción eficaz, esfuerzo personal a menudo muy sacrificado."

Y más adelante aclara : "Tampoco es cierto que haya un solo talante de mística, sino que ésta adopta caminos muy diferentes según el temperamento y las condiciones de los individuos que los viven."

La sobriedad, la exigencia intelectual y la capacidad de exégesis del libro que comentamos le prepara una franca acogida en los medios universitarios, donde actualmente la bibliografía en la materia apenas ha avanzado desde los "grandes de siempre", sin hallar nuevos autores que puedan estimarse en su posteridad.

El P. Castelltort afirma que el coloquio con Dios no es un estado habitual, sino un momento de" vibración poética".

El P. Castelltort vivió desde el primer momento enamorado del Amado y como Teresa Ahumada y Juan de Yepes sintió una ilusión especial por vivir lo que sentía en su relación con Él, singularmente en los momentos sublimes de la Pasión. Ramón Llull, otro de los autores más queridos y admirados de Castelltort, lleva a Blanquerna hasta los dorados palacios romanos, pero dejando todo el fausto, encierra su protagonista en una ermita retirada y en la soledad, el silencio, la pobreza y la oración llega a las cumbres luminosas del "Llibre de Amich e Amat".

Como Carlos Riba, que había incursionado en el mundo oriental de las tankas, que por su brevedad son más aptas al rapto místico, Castelltort se mueve con soltura en las tankas y hay-kais. Estos llenarán las páginas más bellas de su "Arpa en éxtasis" y serán uno de los moldes gratos al poeta, adelantándose así a la invasión del culto a todo lo oriental que será una constante a fines del siglo XX y a principios del XXI.

Leer estos "Momentos místicos en la poesía de Ramón Castelltort" es adentrase en el alma del poeta, es gozar de la ternura inefable de Castelltort que nunca dejó de ser niño y con la sencllez del infante nos habla de la sublimidad del encuentro con el Amado.

El Dr. Revilla, establecidos incuestionablemnte los límites de la mística auténtica, recorre con acierto la obra del poeta escolapio rastreando todos los momentos en que el poeta alcanza el encuentro total con el Amado, desde la identificación con los lirios y las estrellas, sin desconocer el dolor de las ausencias frecuentres, de la soledad del camino doloroso, de la pérdida del Dios vivo, sabe encontrar en los Salmos y Poemas indicutibles momentos de auténtico valor místico, pero también sabe descubrir las pepitas de oro de muchos poemitas sueltos que como estrellas fugaces aparecen en momentos insospechados.

Es la tercera vez que releo estos "Momentos místicos..." y cada vez encuentro en ellos más placer al reconocer el gran poeta que fue el P.Castelltort y la actualidad de su poesía, que puede entusiasmar a quien busque con afán a este Dios que late en el fondo de toda persona inquieta por la Verdad Suprema.

La poesía mística no es patrimonio de una edad o de una determinada escuela. Como la más sublime poesía fue grande su esplendor en el siglo XVI, pero también en el siglo XX hubo poetas extraordinarios como el P.Castelltort y los habrá en el siglo XXI y siempre.

Karl Ranher, el indiscutible teólogo, afirmó que en el futuro el Cristianismo o será místico o no serà.

Y lo mismo podríamos afirmar de la poesía, pues acaso la poesía mística que es la única que satisface plenamente a los autores cuando han llegado a la cumbre más elevada, a las nieves perpetuas o si se quiere, frente a la zarza que se quema sin consumirse.

José Liñán


Ramón Castelltort nació en 1915, en Igualada, y murió en Barcelona, en 1966. Toda su formación la recibió en Castilla y en un ambiente nada propicio a la lengua catalana.

Publicó su primer libro, que ya fue una revelación, "Mi soledad sonora", en 1941. En él apuntan ya sus tres temas preferidos : la mística, la lírica ingenua y la poesía dramática.

Enamorado de san Juan de la Cruz, de Juan Ramón Jiménez y en menor escala de Marquina y Pemán, al llegar a sus 45 años necesitó publicar su primera "Antología", porque la mayoría de sus numerosos libros estaban agotados.

Sus obras más representativas son "Arpa en éxtasis", "Breviario espiritual", "Ecos y perfiles", "Señor, yo no soy digno...", "Sencillamente" y "Letanía en voz baja".

Le sorprendió la muerte a sus cincuenta años, pletórico de proyectos y planes entusiastas, con una obra madura, que prometía un etapa más próspera, rebasando toda su producción anterior. A pesar de ver truncada su obra por la muerte inesperada, los críticos más conspicuos del momento, le calificaron como uno de los autores más pródigos de la primera mitad del siglo XX y uno de los más representativos de la poesía mística española, emparejándole con los mejores poetas místicos del momento español y de los clásicos de todos los tiempos.

Castelltort dominaba también la critica literaria, como demostraría en "La poesía lírica española del siglo XX".

Su conocimiento de la Literatura Universal se acredita mediante sus numerosas traducciones del latín, del francés, del italiano o del catalán. Tadujo en prosa rítmica "El Cantar de los Cantares", así como obras y poemas de Ada Negri, Henri Brochet, Gelderode, Henri Ghéon y Fedra Colin.

Su pasión por el teatro le mereció el Premio Piquer de la Real Academia de la Lengua Española por la obra dramática en verso "José de Calasanz".

Otras obras suyas fueron "La muerte asiste al baile", "En la frontera de las sombras" y "Un resplandor detrás del muro".


Federico Revilla: "Momentos místicos en la poesía de Ramón Castelltort". Fundación Cultural de las Américas. Barcelona, 2005. Precio: 15'- euros.

Descuento especial para los "Amigos de la Fundación".

Pedidos contra reembolso a la siguiente dirección: josep.linyan@escolapia.net


<< Regreso a la página de entrada