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Gastronomía peruana
Entrevista con Erika Fetzer
Pocos serán quienes discutan hoy que la cultura dispone de múltiples formas para la expresión de las más nobles realidades
y que los pueblos las emplean indistintamente, sin haber discriminado entre formas selectas y formas humildes: en cuanto
reflejan el ser y el sentir de los pueblos, todas son igualmente altas y eficaces.
A los teóricos les ha costado un poquito más: alineaban Literatura, Arte, Ciencia, Derecho… entre la "Primera División"
de la cultura… y lo demás quedaba en otro plano.
Por fortuna, esos criterios han cambiado. Y hoy nos complace reconocer, por ejemplo, la gastronomía como una forma de
cultura, otra más entre muchas, por cierto sumamente elocuente acerca de la vida y los sentimientos de los grupos humanos
que, respectivamente, la mantienen y la gozan.
Erika Fetzer ha publicado un libro sobre gastronomía peruana: otra vía, pues, para aproximarnos a un pueblo hermano.
Más todavía: para compartir su existencia, si acaso compartimos sus manjares.
-Has señalado que tus raíces familiares no son propiamente indígenas, sino un cruce de pueblos que confluyeron sobre Perú
en tiempos más bien recientes. ¿Cuál es tu relación con los estratos peruanos autóctonos? ¿Sientes de algún modo tuyo lo
que pervive de la sensibilidad precolombina? ¿O la aportación de la sociedad colonial?
-Yo creo que todas las personas adquieren la identidad del lugar donde nacieron, se criaron o donde viven. En mi caso el
Perú es la tierra donde he nacido, he pasado la mayor parte de mi vida y donde se criaron mis padres y abuelos. Así que he
aprendido a valorar y amar su historia y costumbres.
-¿Cómo se interinfluyen la gastronomía y el resto de la cultura de Perú?
-Para los peruanos, su cocina es uno de los bienes más grandes que tienen. Están orgullosos de sus sabores y de la
diversidad de sus ingredientes. Por eso está ligada culturalmente a cualquier acontecimiento, a su historia y a sus
fiestas.
-Insistes en tu libro acerca de la superposición de elementos procedentes de pueblos muy diversos en los sabores que hoy
ofrece la cocina peruana. ¿Es realmente discernible la herencia preincaica e incaica en algunos de sus manjares?
-Es verdad que la cocina peruana moderna es el resultado de una curiosa mezcla de culturas, pero existen muchos productos
vitales para su preparación oriundos del Perú. Además, hemos heredado formas de preparación típicas de los antiguos
indígenas como cocinar los alimentos enterrándolos en la tierra (pachamancas), los chupes (potajes), panes de maíz
humitas) técnicas de deshidratación y conservación de tubérculos y carnes, etc.
-¿Qué factor de tu personalidad trabaja más cuando cocinas?
-Cuando cocino, además de la concentración (una receta es casi una fórmula química) interviene mi lado artístico. Trato
de equilibrar los colores y los olores. Pero definitivamente, como en cualquier arte, hay que poner pasión.
-¿Cómo se paladean los sabores de esa cocina en lugares muy lejanos de su origen? Por ejemplo, imaginemos degustar un
ceviche de gambas en Australia o un locro peruano en Grecia.
-Bueno, si fuéramos rigurosos con los sabores, tendríamos que aceptar que ni una cocina se degusta igual fuera de su lugar
de origen. Inclusive si la sacáramos de su ciudad natal podríamos cuestionar su autenticidad. Pero nosotros no somos
rigurosos, ¿verdad? Yo creo que gracias a la globalización (para algo tenía que servir) ahora es mucho más fácil lograr
un sabor casi auténtico en lugares muy lejanos.
-Como consecuencia, ¿es "exportable" vuestra cocina?
-¡Sí! ¡Claro! Y con excelentes resultados.
-Tienes que improvisar un menú para una reunión de "Amigos de la Fundación Cultural de las Américas" que se han reunido
por vez primera : es decir, no os conocéis todavía mutuamente. ¿Qué les preparas? (¡Cuidado, que a lo mejor se apuntan
rápidamente al convite!).
-Esta es mi propuesta. De piqueo: mejillones a la chalaca, yuquitas rellenas, ceviche. De entrada: aguacate relleno de
camarones. De segundo: ají de gallina. De postre: encanelado y/o limones rellenos.
-Te planteamos una serie de pretextos diversos para que ofrezcas los sabores peruanos que más le convengan a cada uno.
-Adelante.
-Un manjar para la alegría.
-Maná (dulce elaborado a base de leche, azúcar y yemas de huevo, que se suele servir en porciones individuales con formas
de frutitas).
-Un manjar para la pena.
-Turrón de chocolate (bizcocho crocante de cacao, cubierto con salsa de chocolate y relleno con pasas borrachas…). Mejor
si se sirve acompañado de helado de vainilla.
-Un manjar para el juego.
-Solterito de queso (fresca ensalada de queso fresco, con habas, cebolla, tomate, choclo…). Muy
fresco.
-Un manjar para la nostalgia.
-Ají de gallina (potaje que lleva gallina, queso parmesano, pan, leche, pecanas y mucho picante…). Se sirve con patatas y
huevos cocidos.
-Un manjar para la amistad.
-Tamales o humitas (especie de pan de maíz relleno de carne…). No se puede preparar para una sola persona, así que es un
plato para compartir.
-Un manjar para el sexo.
-Chupe de camarones (sopa espesa con camarones, pescado, huevo, maíz…) Muy picante!.
-Un manjar para la esperanza.
-Suspiro de Limeña (postre de dos capas, una a base de dulce de leche y yemas y la segunda merengue suelto con aroma de
oporto).
-Un manjar para el olvido.
-Arroz con pato (arroz que se cocina con pato, picante y bastante cilantro).
¿Nos invitamos, Erika?
Pero… queda entre nosotros cuál de estas opciones "temáticas" o "existenciales" te vamos a pedir…
q
Erika Fetzer: "Sabores del Perú - La cocina peruana desde los incas hasta nuestros días". Viena Ediciones.
Barcelona, 2004.
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